viernes, 12 de diciembre de 2008

Mi aventura de ser maestro

Re: Confrontación con la docencia.
De: Jaime Mayolo Aguilar Hernández
El ser hacer docente.
¡Hola! compañeros del grupo 2, quiero compartir con ustedes mi experiencia.
Al realizar las lecturas de José M. Esteve y Paulo Freire, la aventura de ser maestro y Cartas a quien pretende enseñar respectivamente. Vienen a mi mente muchos recuerdos de mi trabajo como docente, me identifico con el autor cuando comenta que se aprende por ensayo y error, porque nadie nos enseña a ser maestros tenemos que aprender nosotros mismos. El grupo de 4° “D”, como olvidarlo el primer día de clases, todos fuera del salón de clases a la expectativa, cuando me vieron acercarme con el responsable del Departamento de Recursos Humanos comentaron ¡ha el nos va a dar clases!, en seguida entraron al salón, algunos decían jala ya Prof., les pidieron guardar silencio, se hizo la presentación y me dejaron solo con los alumnos.
En seguida salude a todos y les dije permítanme tantito, solo quiero preguntarles hasta donde han avanzado, como trabajaban con el otro profesor, y sobre todo, que nos les agrada de la clase, mi intenciones apoyarles. En seguida me dice un alumno, se supone que usted es el profesor, usted sabe que vamos a hacer. Yo respondí, no dije que no sabia que hacer, pero quiero escuchar la opinión de ustedes. Entonces espesaron a surgir los comentarios tome nota de ellos, termino el modulo, Salí del salón y respire profundamente, dando gracias a dios por haber terminado el primer día, esta actividad lo hice no porque fuese una eminencia en la docencia, sino, porque me dije algo de lo que hizo el otro Prof. me va a servir de eso me voy a guiar para darle seguimiento pero me lleve una sorpresa.
En base a los comentarios de los jóvenes, decidí cambiar de estrategia, me propuse prepara mi clase a mi manera utilizando algunas técnicas de relación personal que aprendí por ahí, realice lecturas comentadas, lluvia de ideas referente a un tema resolución de ejercicios por equipo, exposiciones y deje el dictado que era lo que les aburría de la clase. Con el paso del tiempo, y la experiencia obtenida he ido corrigiendo errores, lo cual me da seguridad al estar frente al grupo y expresarme libremente.
Hoy yo he comprendido que soy afortunado de ser profesor, porque me permite establecer una interrelación, con los jóvenes, los cuales poseen una actitud positiva, creativa que me permiten aprender con ellos y sobre todo me exige una mejor preparación, capacitación, lo que implica necesariamente estudiar, quedando claro para mi que siempre hay algo nuevo para hacer en nuestra vida educativa. Al respecto yo quiero comentar que no basta dominar los conocimientos sino que también debemos rescatar el valor humano del conocimiento, despertando en ellos inquietudes, temores, dudas, no importa si este ejercicio implica comprometerme con los alumnos a través de cualquier actividad que realicen.

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